7 COSAS QUE DEBES TENER EN CUENTA ANTES DE TOMAR UNA DECISIÓN

En cuántas ocasiones hemos tenido que tomar decisiones importantísimas a lo largo de nuestra vida… de esas que sabemos que van a marcar un antes y un después en nuestra vida y, probablemente, en la vida de las demás personas que nos rodean.

Cuando una decisión tan importante depende de ti, la presión es enorme. Eres consciente de que tu vida y la de las personas a quien quieres, va a cambiar a partir de ese momento.

Para el resto de tu vida vas a tener que acarrear con las consecuencias de tu resolución, por eso no es nada fácil tomar una decisión de esta magnitud y solemos bloquearnos con los millones de dudas que se nos plantean.

Lo racional empieza a confundirse con lo emocional, y con cada nuevo (o recurrente) pensamiento, se va haciendo más grande la bola. Al final, tienes la sensación de tener un buen enredo de pensamientos y sentimientos en tu cabeza que no te deja ver con claridad. ¿Cómo pretendes tomar una decisión correcta estando así las cosas?

 

TOMAR LA DECISIÓN CORRECTA CUANDO TE INVADEN LAS DUDAS

Lamento decirte que no puedo ayudarte a la hora de encontrar la respuesta a esta gran pregunta. No puedo decirte cuál es la mejor decisión, porque eso, sólo dependerá de ti.

Y aunque busques consejo en un amigo o en un profesional, la decisión final va a marcar tu propia vida y no la suya, por lo que sólo tú debes tener la última palabra.

 

 

Donde sí puedo ayudarte es en compartir contigo estas 7 COSAS QUE DEBES TENER EN CUENTA ANTES DE TOMAR UNA DECISIÓN IMPORTANTE:

1.Consulta con la almohada

Una vez tuve un profesor que en clase solía decirnos “a la hora de tomar una decisión sobre algo importante, hay que dormirlo tres días”. Es lo que entendemos con consultarlo con la almohada. Recuerda que tomar una decisión requiere tiempo para ser analizada, meditada y pensada tranquilamente. No te precipites ni te dejes arrastrar por las emociones del momento, ya que entonces estarías siendo reactivo.

 

2.Listado de pros y contras

Anotar sobre papel las consecuencias positivas y negativas que tendría tu decisión, es una muy buena fórmula para despejar tus dudas y decantar la balanza. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene tomar esa decisión? ¿Qué ganarías y qué perderías? Usa la razón para analizar con claridad qué cosas positivas te aportaría, pero también qué consecuencias negativas tendrías que acarrear.

 

3.Ve siempre un paso por delante

Usa la visualización para sentirte en tu propia piel en todos los escenarios planteados. ¿Cómo te vas a sentir si tomas esa decisión? No te hablo de razón, si no de emoción. Valora si realmente merece la pena correr el riesgo. Si decides arriesgar, aunque te de miedo, hazlo con miedo. Y no olvides plantear una estrategia en la que definas cómo vas a afrontar las emociones negativas cuando éstas aparezcan.

 

 

4.Tu bienestar y tu felicidad van primero

Seguramente en el listado de consecuencias negativas, hayas pensado en la repercusión que tu decisión tendrá sobre las demás personas. Muchas veces nos bloqueamos por el posible daño que haríamos a otros con nuestras acciones, por eso nos reprimimos y dejamos de hacer lo que en realidad desearíamos. Pero pregúntate ¿realmente estás dispuesto a sacrificar tu felicidad y tu bienestar en pro de la felicidad de otros?

 

5.Sé coherente con tus valores

Cualquier decisión que tomes será acertada si es conforme a tu esencia, a tus valores. Respétate a ti mismo y actúa siendo fiel a lo que te realmente te mueve en la vida, esa es la mejor brújula para guiarte en la toma de decisiones. Si sigues viviendo la vida como otros quieren que la vivas, estarás siendo incoherente contigo mismo, y un día u otro te percatarás de que no te sientes realizado.

 

6.Usa tu tercer cerebro

Hasta ahora te he mencionado el uso de la razón (cerebro cabeza) así como las emociones (cerebro corazón). Pero para tomar una decisión relevante, también es necesario que uses tu tercer cerebro: las tripas. En el estómago se reflejan las necesidades básicas y lo que nos moviliza a la acción. Escucha tus tripas, ellas representan la motivación y el coraje que necesitas para tomar tu decisión.

 

 

7.Asume la responsabilidad

Cuántas veces hemos decidido algo que nos hace bien, pero entonces nos sentimos culpables y dudamos de ser merecedores de tanta felicidad, sabiendo que esa situación puede resultar menos positiva para tu entorno… Decidas lo que decidas, debes estar dispuesto a encajar los efectos tanto negativos como los positivos de tu decisión. Abraza esa nueva situación, muéstrate agradecido y merecedor de tu bienestar y de tu felicidad.

 

Nunca es fácil tomar una decisión importante, pero no permitas más que las dudas o el miedo te paralicen. Aplica estos 7 consejos y confía en ti; el tiempo te demostrará si tomaste la mejor decisión para tu felicidad, y eso es lo único que importa.

Anna Llebaria

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