A LA DEFENSA DEL PEQUEÑO CUPIDO

A principios de esta semana os lancé una encuesta en Instagram para saber si os gusta San Valentín o no; y cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que más del 90% de vuestras respuestas han sido que ¡os parece un auténtico coñazo!

Siendo fiel a vuestro criterio, lo más adecuado por mi parte sería escribir hoy en mi Blog un artículo del estilo “El lado oscuro de San Valentín”, o “Los errores de Cupido”, o cualquier otro argumento sobre el consumismo puro y duro que rodea esta celebración de cartón piedra.

Pero no me apetece.

Quiero ser fiel a mis opiniones, a mis valores y a mis ideas y por eso en mi post de hoy voy a salir a la defensa del pequeño Cupido, aún a sabiendas que la mayoría de vosotros, le aborrecéis.

Por supuesto, comparto con todos vosotros la rabia que dan muchas marcas y centros comerciales que aprovechan este día para potenciar el consumismo… yo también odio su afán por pretender edulcorar artificialmente nuestras vidas.

Pero a pesar de todo, a mí sí me gusta celebrar el día de los enamorados.

Ya sabéis que yo soy una romántica empedernida. Me deshago con un ramo de flores, me flipan las cenas románticas con muchas velas, música y luz de luna. Me entusiasman las postales y cartas de amor, tanto el escribirlas (las cuales decoro con muchos corazoncitos alrededor), como el recibirlas (las guardo en una preciosa cajita desde la primera que recibí siendo aún una niña).

Todos sabemos que con un ramo de flores y cuatro bombones un día al año no conseguirás mantener ninguna llama encendida, pero por lo menos el 14 de Febrero el ambiente acompaña… 😉

Yo soy de las que piensa que cualquier excusa es buena para celebrar el amor, sea a quién sea, ¡y qué mejor que demostrar tu amor el día de los enamorados!

Es más, nadie dice que tengas que celebrarlo con una pareja… Por suerte nuestra sociedad es cada vez más abierta y tenemos menos complejos y prejuicios. Ya no resulta tan extraño que haya casi más singles, separados o divorciados, que parejas tradicionales. Todos tenemos el mismo derecho a celebrar el día de los enamorados, cada uno a su manera.

Uno puede estar sencillamente enamorado de la vida, enamorado de sí mismo (el mejor de los amores, siempre que no cunda el ego), enamorado de sus amigos, de su mascota, de su trabajo, de sus hijosEl amor no es cosa de un solo día.

Estés enamorado de quién sea, no malgastes la oportunidad de celebrar el amor por todo lo alto este 14 de Febrero y así, de paso, que te sirva de entrenamiento para perfeccionar el arte de amar para el resto de días del año.

¡Feliz San Valentín a todos!

 

Anna Llebaria

Comments:

  • Cathaysa Viña

    febrero 8, 2018 at 10:52 pm

    Comparto una pequeña anécdota. Cuando tenía no sé qué edad, pero la suficiente para tener mi cartera de dibujo tos con un montón de monedas y bajar del micro del cole solita para subir a casa, había escuchado a alguien que celebraba el día de los enamorados con su mamá porque estaba enamorada de ella. Yo como ya digo, bajé del micro con mi cartera llena de pesetas… Y fui a la floristería de la esquina para comprarle una rosa a mi “marona”. En la Floristería en vez de venderme una rosa me vendieron dos y un montón de flores ollas blancas diminutas que embellecían el ramo. Cuando yo abrí mi cartera me di Cuenta de que tuve que darle a la florista todas las monedas de cien pesetas que llevaba encima. Tragué salí a, porque mi madre siempre ha dicho q no gastemos en regalos ni en cosas que no son necesarias. Subí a casa con mis dos rosas rojas, las múltiples flores blancas y un puñado de miedo, y se las di a mi mami nada más llegar. Mi madre se emocionó tanto al decirle que era por San Valentín que aún me sigue recordando ese día cuando llega la fecha.
    Es cierto es in día Co sumisa, de hecho los comercios se aprovechan incluso de las niñas que van a regalarle a su mamá, pero hay recuerdos que valen muchas más pesetas que las que guardas en tu cartera.

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