AMIGO, TU PROBLEMA ES EL MÁS GRAVE

Una de las cosas (que más me gustan) de mi profesión, es que cada día conoces a gente diferente y cada persona te viene con su particular problema.

Son muy distintos los motivos por los que mis clientes me consultan, y aunque objetivamente un problema pudiera parecer más grave que otro, todos y cada uno de ellos piensan que su problema es el más grave.

 

LO MÍO ES MUCHO PEOR

Pienso que, de un modo u otro, todos hemos pasado en algún momento de nuestra vida por este ejemplo que te voy a poner: el desamor. En el momento en que tu pareja decide poner fin a vuestra relación, aparece un dolor insoportable. No puedes dormir, ni comer, ni siquiera te apetece salir de casa. Tienes pesadillas por la noche (si es que consigues dormir algo) y piensas que tu vida aquí termina. No dejas de preguntarte los por qués, y tu cabecita no para de dar vueltas una y otra vez.

 

 

Ese inmenso dolor que estás sufriendo en ese momento, se torna único. Aunque tus amigos, tu primo, tu compañero de trabajo, sea quién sea, también haya pasado por esa misma situación… ai amigo mío, pero no es lo mismo… porque lo mío es mucho peor

 

SABEMOS QUE NO SOMOS LOS ÚNICOS, PERO NOS IMPORTA UN RÁBANO

Aunque en algún momento de lucidez sí podemos llegar a pensar que nuestro caso no es el único y nos demos cuenta de que, en este mismo instante, otras personas puedan estar sufriendo una traición, dificultades económicas, o la muerte de un ser querido, nos importa un rábano.

Nos da igual qué le pueda estar sucediendo al resto de mortales. Como si una epidemia se está cargando la población mundial, te la resbala, porque lo único que importa es tu problema y el sufrimiento que te impide disfrutar de una vida tranquila y feliz.

A menudo oímos la típica frase de aquellos intentan quitarle hierro al asunto: “relativiza, hay personas que se mueren de hambre y tú preocupándote por esta tontería”.

Oír o decirse eso, aún duele más. Porque sí, ves que la situación no es tan grave; pero cuando te encuentras en el ojo del huracán, ningún argumento de este tipo es suficiente.

 

TUS VALORES IMPORTAN

De mi experiencia trabajando como Coach, me he percatado de todo ello, y por eso trato a cada uno de mis clientes de forma única y especial, porque cada uno de ellos lo es, y también su problema es único.

Lo que sucede es que cada persona le damos un valor distinto a las cosas. Lo que para una persona podría ser una nimiedad, para otra es el problema más grande del universo, y eso no se puede medir de forma objetiva, eso sólo se puede medir según los valores de cada uno.

 

 

Si para ti el valor del compromiso es esencial, obviamente sufrirás mucho más que otra persona cuando aparezca un conflicto donde este valor se vea amenazado.

Claramente, una de las estrategias para paliar tu sufrimiento será el tratar de ver las cosas con distancia, de forma menos catastrofista, pero no por ello voy a pensar que tu problema no es tan importante ni voy a quitarle hierro a tu asunto.

Pienso que es una tarea de todo ciudadano el que empaticemos más con los demás, entendiendo los problemas ajenos según los valores esa persona, y no según nuestros propios valores.

 Una persona empática es la que comprende y es capaz de sentir las emociones ajenas, dejando de lado los juicios. Así que dejemos de emitir juicios sobre si ese o tal problema es más grave que el otro, para comprender que, para quien lo sufre, ese es el auténtico problema.

En mi opinión, esta es la fórmula para que todos nos sintamos mucho más comprendidos, y el primer paso para afrontar nuestros problemas.

 

 

Anna Llebaria

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