APRENDE A ESCUCHAR PARA MEJORAR TU EMPATÍA

¿Recuerdas el concepto clave que vimos en el post de la semana pasada como fórmula para sentirnos comprendidos? En Amigo, tu problema es el más grave descubrimos que todas las personas necesitamos sentirnos comprendidas por nuestro entorno, y más aún en aquellos momentos en los que sufrimos por algún problema.

 

EMPATÍA

En este sentido, descubrimos que la empatía es aquella habilidad esencial que nos permite comprender mejor a los demás y conseguir así que la persona que tenemos delante se sienta verdaderamente comprendida.

Desarrollar nuestra empatía significa poder ponernos en el lugar del otro sin juzgar su situación o problema, significa comprender al otro, aún sin compartir su opinión o aún cuando interpretemos su problema de forma distinta.

Si valoramos los problemas de los demás según nuestra propia visión del mundo, no estaremos siendo empáticos. Recuerda que cada uno de nosotros tenemos nuestros propios valores u opiniones, y lo que para uno es una nimiedad, para otro puede ser el peor de los problemas.

 

LA ESCUCHA ACTIVA

Llegados a este punto nos preguntaremos ¿cómo desarrollo la empatía? ¿cómo logro comprender al otro sin juzgarle? ¿cómo puedo ponerme en su piel?

Muy fácil, debemos aprender a escuchar atentamente.

Parece sencillo, pero fíjate que, en la mayoría de nuestras conversaciones, no mantenemos una escucha verdaderamente atenta o activa. Una y otra vez caemos en el mismo error: no sabemos escuchar.

 

 

Una cosa que me enerva muchísimo es estar conversando con alguien que pone más atención en lo que está sucediendo fuera de la conversación, que en nuestra propia interacción. Todos conocemos a esa persona que no cesa de mirar por encima de tu hombro, observando quien entra o sale del restaurante, o quién pasa por el lado… Esa actitud demuestra muy poco interés en lo que le estás contando, a parte de reflejar una gran falta de respeto por la persona a quién tiene enfrente.

Lo mismo sucede cuando nuestro interlocutor está pendiente del móvil o de la televisión… Por eso insisto tanto en dejar de lado estos distractores, siempre que de verdad queramos mantener relaciones de calidad con nuestro interlocutor.

Dicho lo cual, si quieres ser empático deberás aprender a escuchar atentamente, y eso significa que toda tu atención deberá estar focalizada en la persona que tienes delante, como si nada más en el mundo te interesara más que ella.

Tu mirada, tus gestos y tu cuerpo entero (lenguaje corporal) tienen que indicar que ella está siendo escuchada y comprendida. Por supuesto, debe ser una atención sincera y auténtica, sin forzar ni falsear. Es normal que en algún momento puedas desconcentrarte, entonces simplemente respira y regresa a la conversación.

 

 

Escucha activa también significa no interrumpir mientras el otro habla. Deja que termine su frase y pon atención en si  detectas que aún tiene algo que añadir antes de empezar a hablar tú. El silencio no es malo, aunque a veces sea complicado de sostener.

No juzgues. Muestra respeto, aunque no compartas su opinión. Y eso no significa dar la razón como a los tontos. Al contrario, significa que puedes expresar tu opinión contraria, pero siempre desde el respeto y comprensión de la suya.

Igualmente, trata de interpretar entre líneas, y eso significa ser capaz de leer el lenguaje no verbal de tu interlocutor. Su voz, sus gestos, su mirada… pueden estar diciéndote mucho acerca de cómo se siente y de sus emociones. Si quieres mostrar empatía, tu respuesta tiene que adecuarse a su estado de ánimo.

 

RECUERDA

  1. No emitas juicios acerca de las opiniones de los demás
  2. No interrumpas a tu interlocutor hasta que termine de hablar
  3. Pon toda tu presencia en esa persona, en vuestra conversación
  4. Muestra respeto, aunque defiendas la opinión contraria
  5. Lee entre líneas e interpreta sus emociones de su lenguaje no verbal

Rétate a ti mismo y practica la escucha activa en tus conversaciones diarias con tu pareja, hijos, amigos, o compañeros de trabajo.

Ser empático te ayudará a mejorar tus relaciones con los demás, comprender mejor tu entorno y sentirte mejor contigo mismo. ¿A qué esperas para escuchar activamente?

 

Anna Llebaria

Comments:

  • Xavi Vila

    agosto 9, 2018 at 7:20 am

    Molt bona reflexió Anna, de vegades coses tan senzilles com l’escolta activa poden ajudar a molta gent, l empatia ja és més difícil… gràcies per aquest nou post

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