DOS COSAS QUE NO DEBES HACER SI QUIERES EVITAR SUFRIMIENTO

Cuando las cosas no salen como habíamos planeado, cuando recibimos una negativa por parte de otros, cuando nos rechazan o nos abandonan, cuando la vida nos plantea una situación difícil… Entonces sufrimos.

Malestar, dolor, tristeza, sufrimiento… Todas ellas emociones más que normales y necesarias que aparezcan en dichos supuestos. Y como te he comentado otras veces en mis post, no se trata de bloquearlas, si no atenderlas.

Ahora bien, es cierto que todo ser humano tendemos a dramatizar un poco y, casi como si fuéramos masocas, incrementamos nuestro sufrimiento de forma banal.

Esto sí que es algo que podemos regular si sabemos cómo hacerlo. Por eso en este post quiero compartir contigo qué dos cosas debes dejar de hacer si no quieres que tu sufrimiento y malestar crezca cada día más.

 

1. Deja de preguntarte “Por qué”

Estás inmerso en una situación muy complicada. ¿Qué hace tu mente? Busca una razón lógica para entender la situación: “¿Por qué me echan de la empresa? ¿Por qué nadie me entiende? ¿Por qué me miente? ¿Por qué me abandona? ¿Por qué me rechazan?”

 

claves para evitar el sufrimiento

 

Tendemos a creer que cuando encontremos la explicación a lo que nos está pasando, entonces superaremos el mal trago o nos quedaremos, como mínimo, más tranquilos.

Sin embargo, el caso es que en muchos casos, ninguna de estas preguntas tiene respuesta lógica y, si la tuviere, para nosotros tampoco sería suficiente para paliar nuestro sufrimiento, ya que seguiríamos preguntándonos más y más por qués: “Me echan porque no rindo, ¿cómo que no rindo, por qué no?” “Me abandona porque no me quiere, pero por qué no me quiere?…” Y así podrías entrar en un bucle infinito.

Date cuenta de que cualquier argumento o explicación que te den, será insuficiente para ti y no logrará reducir tu sufrimiento y tu malestar.

Por ello, mi consejo como Coach es que dejes de preguntarte el por qué. Cuanto antes aceptes la situación, aunque no le encuentres sentido lógico, antes saldrás del bucle de sufrimiento.

 

2. Alimentar tu falta de autoestima

Mientras estamos pasando por un mal momento, el pesimismo y el negativismo acaparan nuestros pensamientos y tendemos a pensar lo peor sobre nosotros mismos.

Nuestro cerebro nos señala como los culpables de nuestro fracaso: “no vales, eres pésimo, te lo mereces…”.

Y todos estos mensajitos tan negativos hacia tu propia persona, no hacen más que retroalimentar una falta de autoconfianza, la inseguridad en uno mismo y que cada vez te quieras menos.

 

falta de autoestima

 

Por eso mi consejo es que jamás permitas que una situación complicada atente contra la propia imagen que tienes de ti mismo y acabe por disminuir tu autoestima.

Tú no vales menos porque estés pasando por un mal momento. No vales menos porque a otra persona no le gustes, o decida despedirte o abandonarte. La situación te deja fuera de combate y te desanima emocionalmente, eso es evidente, pero que ello no te confunda y te haga creer que el problema reside en ti.

 

Tú no eres el problema. No es tu poca valía lo que falla. Olvídate de estos pensamientos que atentan y disminuyen tu autoestima y autoconfianza.

 

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Anna Llebaria

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