EL DINERO DA LA FELICIDAD, MITO O REALIDAD

La respuesta media de las personas a quienes les pregunto si creen que el dinero da la felicidad, es que “el dinero no da la felicidad en sí, pero sí contribuye a que seamos un poquito más felices”; sin embargo, ¿es realmente así? ¿qué dicen los estudios acerca de la relación entre dinero y felicidad?

Aprovechando que he estado indagando sobre felicidad para diseñar mi taller de Energía y Felicidad para empresas, he descubierto qué es lo que los investigadores afirman a día de hoy acerca de dinero y felicidad; y en este post os quiero destacar algunos descubrimientos sorprendentes que he hecho, a la vez que voy a exponeros mi propia reflexión.

Me sorprendió especialmente la teoría del psicólogo y profesor Andrew Jebb, quien afirma que el dinero sí puede aportarnos felicidad, siempre y cuando contribuya a cubrir nuestras necesidades básicas (alimentos, hogar, etc.) y que, además, nos permita realizar aquellas actividades que a cada uno de nosotros nos realiza como personas. Hasta aquí, parece razonable.

Lo curioso es que Jebb se atreve a poner una cifra aproximada sobre cuánto tendría que ser esa cantidad anual para considerar nuestras necesidades básicas y las actividades que nos realizan cubiertas, y la fija en unos 80 mil euros al año…Si os soy sincera, a mi alrededor no conozco a mucha gente con dicho nivel de ingresos anuales, y en cambio me consta que son muy felices. Así que pongo en duda esta cifra a la hora de relacionar dinero y felicidad.

 

 

Hay otros autores que también se atreven a fijar una cantidad de dinero anual, que correspondería a un nivel de satisfacción óptimo para considerar que somos felices. Ellos hablan de unos 48 a 60 mil euros anuales. Según estos investigadores, todo el dinero que ganemos por encima de 60 mil euros al año, ya no contribuiría a hacernos más felices.

En mi opinión, y teniendo en cuenta la teoría de Jebb, las necesidades básicas pueden ser bastante similares en todos nosotros; pero a lo que a las actividades adicionales se refiere, pienso que es algo totalmente subjetivo y que necesitar de más o menos dinero para realizarlas, dependerá de la personalidad y de los gustos más o menos caros de cada uno.

Me consta perfectamente que muchas personas, aún teniendo el dinero, gustan de actividades las cuales apenas requieren de inversión económica. Por ponerte un ejemplo fácil, viajar suele ser una actividad que gusta a muchas personas, pero ¿cuántas formas de viajar existen? Hay de los que no saben estar en un hotel de menos de cuatro estrellas, y hay de los que con cuatro duros son capaces de dar la vuelta al mundo.

Lo que también me resultó curioso es que mientras algunos autores hablan de esta necesidad de dinero para ser feliz, la mayoría de los investigadores apenas hacen referencia al dinero cuando hablan de qué es lo que nos aporta bienestar y felicidad.

 

 

Al contrario, todo lo que estos autores destacan para incrementar nuestra felicidad, está relacionado con conductas que todos podemos adoptar de forma gratuita, las cuales contribuyen a mejorar nuestro bienestar emocional y, consecuentemente, a ser más felices. Se trata de conductas como dar las gracias, perdonar, empatizar con los demás, ser más generosos, aprender a estar presentes y disfrutar de cada momento…

A la conclusión a la que he llegado después de mis lecturas, es que la felicidad es algo completamente subjetivo. Asimismo, estoy de acuerdo en que hay ciertas conductas y actitudes como la gratitud, la resiliencia o la aceptación que contribuyen a nuestro bienestar; como también el dinero puede sumarnos felicidad, dependiendo de nuestras prioridadesvalores y estilo de vida.

Por ello te animo a la auto-reflexión para que trates de averiguar qué es lo que A TI te hace feliz. Al fin y al cabo, todos somos diferentes y a cada uno nos llenan cosas distintas… ¿quiénes somos nosotros para juzgar lo que es la felicidad para unos y otros?

 

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Anna Llebaria

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