HAPPY BIRTHDAY TO ME

El pasado lunes día 9 de Julio fue mi cumpleaños. Soy del 84, así que echa cuentas 😉

Los que me conocéis ya sabéis que ME ENCANTA el día de mi cumpleaños. De hecho, desde las 00.01h del día 9 empiezo a celebrarlo. Me siento eufórica, alegre, especial… Al fin y al cabo, ¿qué es un cumpleaños, si no la celebración de que viniste a la vida?!

Por ello, sigo celebrando mi cumpleaños con la misma ilusión de una niña, como cuando ibas al colegio y ese era tu día: la maestra te ponía la mítica corona de cartulina, los demás niños te felicitaban y tú, bueno, tus padres, traían un pastelito para merendar…

Cuando eres niño te encanta celebrar tu cumpleaños. Incluso cuando eres padre, te encanta celebrar el cumpleaños de tus hijos. Pero cuando nos hacemos mayores vamos perdiendo esa ilusión a sumar años. Lo que, por otro lado, es totalmente lógico: a nadie le gusta ver disminuir sus capacidades cognitivas ni físicas. La mayoría de las personas elegiríamos vivir en una eterna juventud, si pudiéramos elegir. Y es que ya lo decían los sabios: “juventud, divino tesoro…”.

 

 

Sin embargo, asumiendo que la vida es transformación, y que todavía no tenemos el súper poder de controlar el tiempo del que os hablaba la semana pasada, ¿por qué no quedarnos con las cosas buenas del cumplir años?

Al fin y al cabo, que celebres tu cumpleaños es la clara señal de que estás vivo y, afortunadamente, aún te queda tiempo para disfrutar de todas aquellas cosas pendientes que quieres hacer antes de morir.

Además, la ventaja de hacerse mayor es que cada vez tienes las cosas más claras, y tus conocimientos y experiencia acumulados te permiten conseguir tus objetivos de forma más eficaz.

Si estos argumentos aún no te convencen y sigues pensando que el día de tu cumpleaños es como cualquier otro día, mira de poner en práctica este consejo en tu próximo cumpleaños:

Piensa que celebrar tu cumpleaños es la mejor excusa para pensar y priorizar en ti. Por un solo día al año, date el permiso de concederte un capricho, de comprarte aquellos zapatos que tanto te gustan, de ir a cenar a ese restaurante que hace tiempo que quieres ir, de reunirte con tu familia o amigos, de brindar, de mostrarte agradecido, de abrazar y de besar…

 

 

Es por todo esto que tanto disfruto año tras año del día de mi cumpleaños, por lo que tanto disfruté este mismo lunes pasado. Porque me di el permiso y disfruté como una niña del paisaje, de la compañía, de la rica cena, y de todo el cariño y amor que recibí con los mensajes de las personas a las que quiero.

Hoy, ya con treinta y cuatro años y tres días, aún estoy de resaca emocional y no puedo dejar de agradecerle a la vida el regalo de dejarme cumplir un año más.

Anna Llebaria

Comments:

  • Cheapcialis

    julio 13, 2018 at 11:53 pm

    Anna Llebaría, thank you ever so for you post.Much thanks again.cheap cialis

Leave a reply

ocho + cuatro =