Lo que más me gusta de mi trabajo

Ayer os lancé por Instagram una pregunta: ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Me entusiasma ver las respuestas tan diferentes que dais unos y otros. Para algunos, lo mejor de vuestro trabajo son las tareas que desempeñáis, para otros son los beneficios que os reporta; muchos valoráis también la flexibilidad horaria, la independencia; otros respondéis pensando en la cantidad de días de vacaciones de los que podéis disfrutar…

Vuestras respuestas ponen de manifiesto que cada persona tenemos unas prioridades sobre otras, y por eso es esencial escucharse a uno mismo a la hora de elegir nuestro trabajo; ya que estar satisfecho con aquello que para ti es prioritario en el trabajo, será a la vez tu motivación profesional.

 

En mi caso, si has echado un vistazo a mi web, ya sabrás un poquito sobre mí. De pequeña nunca tuve una vocación clara, excepto ser bailarina ;), vocación frustrada; así que a los dieciocho años ingresé en la Facultad y, aunque poco convencida, tras cinco años de carrera me licencié en Derecho en 2007.

Una cosa sí tenía clara: quería ayudar a las personas. Y aunque como abogado tuve la oportunidad de prestar apoyo legal a los clientes, sentía que quería aproximarme más a ellos, a sus conflictos, a sus emociones…

Así fue como inicié mis estudios en Psicología y Coaching, hasta que en 2015 me certifiqué como Coach Personal y Profesional en la Asociación Española de Coaching.

 

Por ello pensarás que lo que más me gusta de mi trabajo es poder ayudar a mis clientes, ya que, gracias a mi labor como Coach, contribuyo a que se sientan mejor, les ayudo a vencer sus dudas, a superar sus miedos, a lanzarse a la acción y a conseguir sus metas.

Y aunque a priori esto parezca lo más enriquecedor de mi trabajo (y me encanta), no es exactamente lo que más me gusta de mi trabajo.

Después de ejercer durante estos años como Coach, me he dado cuenta de que lo que verdaderamente más me gusta de mi trabajo eres . Conocerte.

Tengo la suerte de cruzarme con grandes personas, auténticos diamantes en bruto. Personas que llegáis a mí pidiéndome ayuda, confiándome vuestra intimidad, vuestros miedos y vuestras dudas. Y, aunque al terminar nuestras sesiones de coaching, sois vosotros quienes me dais las gracias a mí, en realidad soy yo la que me siento profundamente agradecida.

Porque lo mejor de mi trabajo es cruzarme contigo, es poder escucharte y compartir a tu lado sonrisas y lágrimas. me enriqueces personal y profesionalmente con tu historia, con tu capacidad de superación, con tu esfuerzo y persistenciaAdmiro tu valentía para tomar las decisiones arriesgadas que tomas para conseguir tu objetivo personal o profesional. Me gustas porque quieres crecer y por querer ser más feliz.

Sara, Bea, Toni, Montse, Narcís, Ana, Ingrid, Emilio… (no puedo nombraros a todos), he pasado de ver hastío en tus ojos el primer día, a ver cómo te empoderabas sesión tras sesión, hasta que has pulido tu diamante en bruto y has salido por la puerta brillando como nunca.

Tú eres lo que más me gusta de mi trabajo. Gracias.

 

Anna Llebaria

Comments:

  • Montse

    marzo 3, 2018 at 6:46 pm

    Gracias a ti, Anna. Sin duda, gracias a ti 🙂

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