MAL DE MUCHOS, CONSUELO DE TONTOS

Llevo ya un largo tiempo ejerciendo como Coach y puedo asegurar que una de las primeras preguntas que me plantean casi todos los clientes al iniciar nuestras sesiones de Coaching Personal es:

¿Es normal que me sienta así? ¿les ocurre a más personas?

Aquí es donde entra en juego el tema de la normalidad¿Qué es y qué deja de ser lo “normal”?

Según la RAE, “normal” es un adjetivo cuyo significado es “que sirve de norma o regla”. Esto es, algo que se considera ordinario para todos. Y esto, en el aspecto psicológico, daría para mucha discusión…

Recuerda que lo que para una persona puede parecer del todo normal, para otra resulta completamente extraordinario. Nadie pensamos igual ni sentimos igual. Cada persona es un mundo y determinadas situaciones que a uno pueden quitarle, literalmente, el sueño, a otro pueden dejarle totalmente indiferente.

Por eso, si te sientes insatisfecho con tu profesión; o te sientes a disgusto en tu relación de pareja; si te está costando superar un mal momento… te aconsejo que no te compares con los demás para aliviar tu malestar.

Parece que el refrán “mal de muchos, consuelo de tontos” nos alienta, y el mero hecho de saber que hay más personas que se sienten igual de perdidas, desdichadas o insatisfechas que nosotros, alivia nuestro propio malestar.

Sin embargo, ¿el saber que otras personas pueden estar igual de mal que tú, realmente va a solucionar tus problemas? ¿Piensas, sinceramente, que el que haya otras personas pasando por lo mismo que tú, va a sanar tus heridas…? Está claro que no.

Obviamente, el hecho de que de otras personas hayan pasado por una situación similar a la tuya podrá hacer que te comprendan mejor. En estos casos puedes aprovechar su experiencia y sus aprendizajes como un apoyo, una oportunidad para mejorar tu situación actual.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando nadie a tu alrededor ha sufrido algo similar a tu situación actual? ¿Qué sucede cuando nadie te comprende?

Es en estos supuestos cuando puedes llegar a sentirte como un bicho raro, como un incomprendido. Y eso sólo hace que incrementar tu malestar, ya que te culpas por ser raro y por no encajar.

En estos supuestos te recomiendo que:

  • Dejes de preguntarte si tu situación es o no es normal
  • Dejes las comparaciones a parte
  • No niegues tu realidad
  • Aceptes tus propias emociones
  • No te culpes por estar viviendo algo que las personas de tu alrededor son incapaces de comprender
  • Empieza a trabajar en ti para cambiar y mejorar

Sea lo normal o no lo sea, toma cartas sobre el asunto y cambia tu realidad.

¿Empezamos?

Anna Llebaria

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